Respuesta rápida: la protección solar se hace con crema SPF 30 o 50 en cantidad suficiente (unos 2 mg por cm² de piel, es decir, 30-35 g para todo el cuerpo de un adulto), reaplicada cada 2 horas y después de bañarte o sudar, más sombra, ropa, gorra y gafas con filtro UV, y evitando el sol en las horas centrales del día. Ninguna cápsula sustituye a ese conjunto de medidas, ni NW Suncare, que es un complemento de vitamina D y no un protector solar.
Por qué la protección es de todo el año
La radiación ultravioleta no depende solo del calor. El índice UV (que publica la AEMET) puede ser alto en primavera o en un día frío de montaña, y hasta el 80 % de la radiación UV puede atravesar nubes finas. La OMS recomienda protegerse cuando el índice UV es de 3 o superior. Consulta el valor de tu zona en la predicción diaria.
SPF: qué significa el número
El factor de protección solar (SPF) indica cuánta radiación UVB filtra la crema aplicada en la cantidad de prueba. De forma orientativa:
| SPF | UVB que filtra (aprox.) |
|---|---|
| 15 | 93 % |
| 30 | 97 % |
| 50 | 98 % |
La diferencia entre 30 y 50 es pequeña en porcentaje, pero puede importar con piel muy clara, antecedentes de quemaduras o exposición intensa. Elige una crema que indique protección de amplio espectro (UVA y UVB).
Cuánta crema y cada cuánto
- Cantidad: unos 2 mg/cm² de piel. En un adulto son unos 30-35 g (alrededor de seis cucharaditas) para todo el cuerpo. Para cara y cuello, la «regla de los dos dedos» es una guía práctica.
- Antes de salir: aplícala unos 15-30 minutos antes de exponerte.
- Reaplicación: cada 2 horas y después de bañarte, sudar o secarte con toalla.
- Zonas olvidadas: orejas, nuca, empeines, labios (bálsamo con SPF), cuero cabelludo si tienes poco pelo.
Más allá de la crema
- Horas centrales: en España, en verano, conviene evitar el sol directo aproximadamente entre las 12:00 y las 17:00.
- Sombra y ropa: camisetas de tejido tupido, gorra de ala ancha.
- Gafas con filtro UV: que lleven marcado CE y protección UV400.
- Arena, agua y nieve reflejan la radiación y aumentan la exposición.
- Niños y bebés: el menor de seis meses no debe exponerse al sol directo; consulta a tu pediatra.
Revisa tu piel
Observa tus lunares de vez en cuando. La regla ABCDE (Asimetría, Bordes irregulares, Color desigual, Diámetro mayor de 6 mm, Evolución) sirve para saber cuándo conviene pedir cita con un dermatólogo. Un lunar que cambia, sangra o pica merece consulta.
Dónde encaja un complemento con vitamina D
Un complemento no protege tu piel del sol. NW Suncare aporta por cápsula 25 µg de vitamina D3 (500 % del VRN), vitamina A como betacaroteno y un extracto de Polypodium leucotomos. Su ficha recoge que la vitamina D contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. No le atribuimos ninguna acción frente a la radiación solar y no puede usarse como alternativa al protector, la sombra o la ropa.
Tiene más detalles sobre este nutriente en vitamina D en otoño, y sobre las cápsulas «solares» en qué puede y qué no puede hacer un suplemento para la piel. La ficha de NW Suncare indica evitarlo en embarazo, lactancia, enfermedades crónicas e hipersensibilidad a sus ingredientes.
Preguntas frecuentes
¿Qué SPF debo usar en España?
Como mínimo SPF 30. Con piel muy clara, niños o exposición intensa, SPF 50.
¿El protector solar impide fabricar vitamina D?
Reduce parte de la radiación que llega a la piel, pero en el uso real se aplica de forma irregular. Si te preocupa tu nivel de vitamina D, habla con tu médico antes de renunciar a la protección.
¿Caduca el protector solar?
Sí. Mira el símbolo del tarro abierto, que indica los meses de uso tras abrirlo, y no uses uno de la temporada anterior si ha estado al calor.
¿Hace falta protegerse en invierno?
Depende del índice UV. En montaña, nieve o días soleados con índice 3 o superior, sí.
Los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable. Consulta a tu médico o farmacéutico si tomas medicación, estás embarazada o en lactancia.

